martes, 7 de agosto de 2007

¿Otra estrella al olvido?


Todo jugador sueña, en primera instancia, en llegar a primera; luego consolidarse y así poder tener una oportunidad en su respectiva selección; y otra, es llegar a jugar en el fútbol del viejo continente. Ahora bien, jugar en Europa también concierne a jugar en ¿Rusia? Y sí… En Europa está.
Que desgracia (para nosotros). Pareciera ser que los sueños de aquellos niños que se educan en potreros, en canchitas de baby ya cambiaron. No son los mismos. Los que alguna vez crecieron con la ilusión de ponerse la camiseta de su equipo, ir a un Mundial y también jugar en España, Italia o Inglaterra (ligas importantes si las hay) se modificó por algunos cuantos pesos o mejor dicho, euros.
Esta vez le tocó a Maxi Moralez, la futura ex promesa de Racing que decide como tantos otros irse a Rusia a jugar otro fútbol… ¿fútbol? Bueno sí… el chico campeón del mundo decidió irse de uno de los grandes del ámbito nacional por cosas que aquí no se le podían ofrecer. Está bien, pero ojalá que no quede en el olvido. Aquel olvido que tuvo como emblema a otros ex futuros si se quiere como Cavenaghi, Clemente Rodríguez, y sin omitir a Mauro Zarate (Qatar??!!!). Que el olvido los acompañe...


Pablo Mosquera

viernes, 3 de agosto de 2007

Vuelve el fútbol, vuelve la pasión


Arranca una nueva temporada y todas las esperanzas se renuevan, en los 4 niveles del fútbol local se debate la gloria, pero solo un equipo por categoría logrará el campeonato. En la primera división muchos querrán arrebatarle el titulo de campeón al conjunto azulgrana, que intentara la doble corona. En las categorías menores todos darán pelea por el ascenso.

También, arranca el otro campeonato, el de “abajo”, los equipos que pelean por permanecer en la categoría, perjudicados por este invento del promedio, darán la vida en cada partido. Además, estarán los que lejos de la punta intentarán sumar puntos que los coloquen en una buena ubicación para ingresar a las copas en el futuro. Y por último; quienes transitan en la mitad de la tabla sin un rumbo claro ya que la punta y la clasificación a las copas está lejos y el promedio no los perjudica.

Mucho agua corrió debajo del puente desde que terminó el Clausura, un San Lorenzo merecido campeón de la mano de Ramón Díaz, un Boca que sigue conquistando títulos en el continente, el River de Pasarella y Aguilar que no encuentra rumbo. Cuatro equipos que dejan la categoría mas alta (Quilmes, Belgrano y Godoy Cruz y Chicago); y cuatro equipos que se suman (Tigre, Huracán, Olimpo y San Martín de San Juan).

En el receso entre la temporada que se despidió y la nueva, hubo una Copa América que se disputó en Venezuela de la que participó un seleccionado nacional que conquistó el paladar argentino, que obligó a soñar con buenos rendimientos individuales y grupales, pero que nos despertó abruptamente perdiendo por goleada en la final contra un Brasil B.

Hubo revancha en el mundial sub. 20. Ahí, los pibes nos dejaron bien en claro que hay recambio al traer el máximo titulo al país. También, pasaron los juegos panamericanos disputados en Brasil, pero poco de eso nos interesa.

Lo cierto es que arranca otra temporada y se terminan los domingos de plaza y cine; o los sábados de Paddle (para los de ascenso). Veinte equipos de cada categoría pelearan con todas sus armas para lograr cumplir sus objetivos, pero a la par de ese campeonato se disputa otro mas importante, el de la violencia.

Quedan atrás, pero no se olvidan, los bochornosos hechos de violencia ocurridos la pasada temporada. Esperamos que la justicia se encargue de castigar a los responsables, pero también esperamos que todos los amantes de este deporte jueguen para el mismo equipo y combatan la violencia. Suerte y que gane el mejor, el fútbol.

Jorge Mancini

martes, 1 de mayo de 2007

No somos los únicos.


Estamos en Argentina. Somos participes de todo lo que nos rodea; por más que algunos no quieran tener nada que ver con lo que pasa, la realidad interpreta cuestiones para el conjunto en sí. Las cosas así están dadas. Entonces, ya en el campo, hay que jugar.
Los argentinos muchas veces no somos conscientes de la impresión que causamos en los demás. Nuestro fútbol es el fiel reflejo de que la sociedad está en crisis. Hambre, desocupación por un lado; violencia y asteriscos por el otro. Simplemente, basta con recordar que somos uno de los pocos países (por no decir únicos) que tienen en la fecha número doce partidos en el fixture sin haberse completado en su debido tiempo. Me pregunto ¿Por qué en todos los torneos siempre pasa lo mismo? ¿Por qué con los equipos argentinos hay diferencia? ¿Por qué tienen que haber encuentros sin público? No importa. Todos sabemos que las ligas europeas ESTO seguirá pasando. No somos los únicos. Asteriscos, sólo asteriscos...

martes, 24 de abril de 2007

Salud Campeón

Hoy gentilmente le cedí el espacio de publicación al señor Jorge Mancini. Espero que les guste el artículo y puedan opinar también. Muchas Gracias.

Pablo Mosquera

Tenía pensado arrancar esta columna opinando sobre la exitosa campaña de San Lorenzo, comentar la importante victoria del equipo de Russo e intentar analizar el mal funcionamiento de River Plate. Pero voy a dejar que otros se ocupen de lo netamente deportivo, para pasar a comentarles algo de lo que pocos hablan en los medios y que como aficionado del fútbol local me avergüenza mucho y que tiene que ver con la definición del campeonato anterior de la B metropolitana.
Durante el año pasado, mientras todos disfrutamos de la electrizante final entre Boca y Estudiantes, pocos se enteraron que en una de las categorías del ascenso argentino el desenlace de un campeonato termino otorgándoles el titulo de campeón a dos equipos.
Estudiantes de Buenos Aires y Deportivo Morón se reforzaron para obtener el campeonato apertura y de esa manera alcanzar lo pasibilidad de poder disputar la final por el tan anhelado ascenso a la B nacional. Lo que ignoraban hinchas, dirigentes, cuerpo técnico y jugadores era que el final de la temporada los encontraría en lo más alto de la tabla y con igual cantidad de puntos. Aunque uno con mayor fortuna que otro. La ultima fecha del campeonato era totalmente emotiva 3 equipos con chances de campeonar. Estudiantes de Buenos Aires, que recibía al equipo de Giunta, Almirante Brown y Deportivo Morón con un marco de 20 mil personas esperaba a Social Español (sin posibilidades). Morón dependía de si mismo, con un empate se consagraba campeón, pero una serie de fallos erróneos del juez de línea y una pifia del marcador central del gallito provoco lo inesperado Español lograba la hazaña y conseguía tres puntos de visitante frente a uno de los equipos mas importantes de la categoría. Esto es una crónica vieja, pero lo interesante trasciende en la insólita definición del campeonato.
Estudiantes, el equipo de Caseros, alcanzaba a los del oeste en cantidad de puntos y le arrebataba lo más alto del podio a los de Daniele por una regla que establece que los campeonatos de esa categoría se definen por diferencia de gol. Lo que sigue es una serie de incidentes que todos conocemos, incidentes que aun tienen vigencia y que por ejemplo le impiden a Morón jugar de local y frente a su publico.
Más allá de este repaso, que más que nota de opinión se parece a un anuario deportivo, lo rico para al análisis es lo siguiente. Si tomamos como ejemplo la máxima categoría del fútbol local el campeonato tendría que haberse definido con un partido desempate en cancha neutral, pero en el ascenso la historia es otra y los intereses que lo rigen también.
Desde mi humilde lugar como comunicador y asumiendo la responsabilidad que eso implica quiero rendirles un sentido homenaje a Daniele y sus once soldados así como también a los hinchas que llenaron los estadios. Aunque la gloria, la emoción, la vuelta olímpica. La posibilidad de disputar la final por el ascenso, la chance de pasar a la historia grande la institución y otros tantos premios se los hallan llevado a Caseros quiero decirles ¡¡¡SALUD CAMPEON!!!


Jorge Víctor Mancini

martes, 10 de abril de 2007

Y los chicos crecen...


Que tisteza. No es una buena noticia. Se van y quien sabe si algún día volverán; en realidad, nunca serán lo que alguna vez se esperó de ellos. Posiblemente sean mejores (ojalá) pero lo cierto es que desde que se van, o mejor dicho, desde que ponen sus maletas en el avión, dejan un mundo de ilusiones, de sentimientos, de anhelos y por que no, nacionalismo.
Se trata de ellos, de los chicos que se van a jugar a otro país sin haber debutado en Primera división aquí, en Argentina. Esta claro que, como dicen algunos, ya no es el mismo fútbol que antes; ahora se vive más que por una pelota. Pero está de moda que los proyectos de futbolistas huyan del país hacia “un mundo mejor” por el solo hecho de que haya les dan trabajo a sus padres, bienestar y quien sabe cuantas cosas mas. Sin embargo, la sola respuesta a tantos interrogantes reside en el hecho de que los nenes ya no son lo que alguna vez fueron. Crecieron de golpe y sus mismos padres necesitan “no trabajar” y por eso los usan como escudo económico. Que triste.
Yo soy de la camada que vio jugar a los Agüero, los Gago, los Higuain (privilegiados técnicamente) pero… ¿Los vi jugar? ¿Cuánto? ¿Un año? ¿Dos? ¿Quién tiene la culpa, ellos mismos, sus representantes o los dirigentes? Bueno, ustedes decidirán. Pese a todo, ellos jugaron en Primera. En este momento, hay chicos que se están yendo por la puerta de atrás de los clubes que los vieron nacer para jugar en otro, quizas peor (ojo, pero de Europa), por algunos pesos.
Otra cosa, me dijeron que Diego antes de irse a Barcelona estuvo tres añitos jugando en Argentina, y que pasó por dos clubes para poder llegar a Europa… y era Diego. Ah, y ¿Ramoncito? No, quédense tranquilos que el DT de San Lorenzo tuvo que meter 57 goles en tres años para luego arribar al viejo continente. ¿Otro? OK, Bati. En cuatro años, cuatro clubes. (No crean que esté comparando…).
Para terminar, éstos nenes que se van ¿Serán los futuros Maradona, Díaz y Batistuta o los disfrutarán los españoles, italianos, israelíes? Y que va a hacer, habrá que ponerse contentos con verlos jugar...

lunes, 2 de abril de 2007

Líderes del Fútbol


Quizás no sea del todo bueno comenzar el comentario de la fecha con una pregunta, pero pareciera ser que la incógnita sigue en pie, que lo que muchos dirigentes del fútbol argentino, por más dinero que tengan, y muchos contactos que muevan, no sean capaces de responder al fenómeno , por así decirlo, de la violencia. Si ellos, quienes están dentro, no pueden dar una respuesta certera del por qué, como lo haremos nosotros. Por eso, ¿es posible que al fútbol, al tercer mejor negocio mundial (detrás de la prostitución y las telecomunicaciones), lo puedan manejar unos pocos inadaptados?.
La Argentina es un claro ejemplo de que sí. Cada domingo, cada sábado son el fiel reflejo de la ineficiencia policial y política que nos invade. Comenzando por el ascenso; en diciembre del año pasado, en el estadio del Deportivo Morón, la gente no soportó la desdicha de no ver al equipo campeón e ingresó a la cancha para hacer desmanes. Luego, en las afueras, quemaron dos patrulleros y rompieron los vidrios de algunos negocios de la zona. El COPROSEDE y la AFA castigaron al club con cinco fechas de suspensión del estadio y la quita de seis puntos. Pero... ¿para qué? Tras la clausura y pasadas las cinco jornadas, el equipo volvió a su casa; y la gente, volvió a ser la protagonista. A la salida, la policía abrió las puertas de ambas parcialidades a la vez !!! y algunos estúpidos de Morón, la mayoría menores, fueron a buscar a sus pares de Comunicaciones para apedrearle el colectivo. No conformes con eso, volvieron a romper un patrullero. La violencia, ¿no es la GRAN protagonista?
Trasladándonos hacia Primera División, en el último torneo, hinchas de Godoy Cruz se hicieron participes de la escena. Primer partido como locales de los mendocinos en la máxima categoría del fútbol nacional. Tremendos incidentes en los alrededores al Malvinas Argentinas hicieron que Favale, árbitro del encuentro, a los 17´ suspenda lo que sería una fiesta. ¿Qué se debe hacer? ¿Cuál es la solución? ¿Hay?
Disculpen por la no respuesta, y por la cantidad de interrogantes planteados; pero repito; si los dirigentes, quienes son los que organizan cada espectáculo (?¿¿?¿) no saben dar certezas sobre ésto, yo creo que estoy menos capacitado que ellos.

lunes, 26 de marzo de 2007

¿En caída libre?


¿Es cierto que el fútbol argentino está en decadencia? Probablemente sí. Alguno podría decir, "pero como, si estamos continuamente exportando jugadores al fútbol europeo...". Es verdad; pero aún así, no evita la caída libre. Argentina, no sólo revaloriza y nutre el fútbol del continente más antiguo, sino que lo pone en lo alto. ¿Qué sería de España e Italia sin jugadores argentinos o brasileños?. De más está decir que comenzando por cada una de éstas selecciones, en el Mundial de Alemania 2006, tuvo participantes argentinos en sus filas (Pernía en España y Camoranesi en Italia).
Sin embargo, el problema esencial se radica en la realidad que mueve a Selección Nacional, no sólo ésta, la actual, sino las desde los años 87 al 2007. ¿Qué hicieron? ¿qué ganaron? ¿una Copa América!!!?.
¿Por qué nos creemos los mejores del mundo si apenas tenemos dos copas? Basta de creer que merecemos estar en la cima. Basta de presionar, de hacer de los noventa minutos una decisión de vida o muerte. El fútbol es así. A veces se gana, y muchas, muchas otras veces se pierde. No hay de que preocuparse ni tampoco perder la esperanza de que algún día la pelotita que se niega a cruzar la línea blanca del arco contrario, va a cruzar y que como lo hicieron alguna vez el "Kaiser" y Diego, volveremos a levantar a la Selección Nacional a lo más alto del mundo. Pero no hay que desesperarse, ni cargar de presión a chicos que no son campeones ni culpables del nudo en la garganta que tenemos todos los argentinos.
El fútbol local está en plena recuperación. Lo único que nos queda es prepararse y saber esperar nuestro turno.

Ojo, estamos primeros en el ranking FIFA.